Si todavía no me sigues... ¡Apúntate al club!

REMES

REMES
Red mundial de escritores en español
<<<☺☺☺ >>> QUERID@S LECTOR@s bienvenid@s a mi blog Un solpo de brisa fresca: La lectura. Espero que os sintáis bien en él mientras dure vuestra visita <<<☺☺☺ >>>.
gadgets para blogger

Que las hadas y musas elijan un capítulo para ti. Con suerte te quedas a compartir esta aventura.


Ver una entrada al azar

viernes, 16 de marzo de 2012

La Perla de Qŭrṭuba (introducción histórica)


Algo más de historia sobre el califato…    y un poco de leyenda… 

     Una novela, aunque sea producto de una ficción absoluta, si se la viste con tintes de realidad, adquiere esos mismos tonos de certeza, haciendo que el lector se incline a sentirse parte de lo que lee, protagonista  o, al menos, espectador del relato. Por ese motivo pienso que un poco más de historia que nos centre en el momento en que la Perla de Qŭrṭuba va a tener lugar no vendrá nada mal.  



 Pues bien, como íbamos diciendo las bases principales para que Córdoba se convirtiera en un símbolo único en la historia nace en el momento en que se instaura el emirato cordobés. Había sido instituido éste en el año 756 por Abderramán I, el príncipe Omeya huido de Damasco tras el golpe de estado que derrocó a su familia del trono. Tal hecho, el de la llegada del príncipe a la España visigoda sucedió tras la conquista de la península por el sur en la Batalla de Guadalete (rí­o, próximo a la ciudad de Jerez (Cádiz), donde tuvo lugar en el año 711 y enfrentó al ejército del rey visigodo Don Rodrigo y a los musulmanes bereberes del Norte de África capitaneados por Tarik, lugarteniente del gobernador Muza...  Pero ésa es otra historia…



Abderramán III (891-961),  subió al trono en el año 912, en plena descomposición política del estado andalusí. Con extraordinaria energía y capacidad acabó con los diversos focos sublevados, imponiendo, tras muchos años, por vez primera, la autoridad y el orden en todo el país. En el 929, siendo emir de Córdoba hasta aquel momento, se proclamó Califa, llegando a la más alta dignidad política y religiosa del Islam, acabando así con la dependencia espiritual de Bagdad. Hecho explicable que se sustenta sobre las consideraciones de legitimidad dinástica, la razón principal de tal hecho recae sobre  la decadencia del Califato Abbasí y en la vecindad del Califato Fatimí, cuyas extensiones dominaban el Magreb y  desde Egipto amenazaba con extenderse hasta Al-Ándalus.
Abderramán III instauró de esta manera en la Península Ibérica, el Califato independiente de Córdoba. Éste perduró oficialmente hasta el año 1031, en que fue abolido tras una larga guerra civil (fitna), lo que dio lugar a la fragmentación del estado Omeya y su transformación en multitud de reinos, conocidos como Reinos de Taifas.
    Con el cambio de la situación institucional al convertirse Al-Ándalus en un califato, se exigió la adopción de una serie de medidas políticas, económicas, religiosas y hasta urbanísticas, entre las que estaba la construcción de una ciudad para albergar la nueva seña oficial del reino: la residencia del
califa y la sede de los órganos de dirección del nuevo Estado. Se eligió para ese núcleo urbano un emplazamiento al que se le llamó Medina Azahara  o “ciudad de Zahra” (Madinat-al-Zahra). Aunque, luego la cultura popular y los versos de algunos poetas árabes crearan la bella leyenda de que fue un homenaje a la favorita del califa, Azahara; a quien conoció fortuitamente en los jardines de los naranjos en la entrada de la Mezquita-Aljama mientras realizaba la abluciones antes de la oración. Tal era su belleza que ésta deslumbró al califa, quien la tomó como concubina, haciéndola centro de su corazón.
Tras arduas luchas  en las fronteras con los reinos cristianos, muchos moros fueron hechos prisioneros y Abderramán III reunió una gran suma de dinero para su rescate. Enviados sus embajadores con el mandato de liberar a todos los cautivos  tras el pago por su libertad, los enviados no encontraron a nadie con vida y regresaron devolviendo la fabulosa suma al su señor. El califa, conmovido por la suerte de sus soldados, entregó el montante de su rescate a Azahara para que lo empleara en obras de caridad. Pero ella sugirió a su señor Al-Nasir que debía emplearlo en la construcción de una ciudad palacio que fuera muestra de su magnanimidad y grandeza.
De origen granadino y, como he mencionado,  de nombre “Al-Zahra” (la  brillantísima); se cuenta que estaba acostumbrada a las blancas cumbres de Sierra de Elvira, las cuales añoraba tras ser llevada a vivir a Córdoba, donde sólo nieva en muy escasas ocasiones. Y por el inmenso amor que le profesó el califa, fue regalada con una imagen similar, ordenando el monarca sembrar la sierra cordobesa de almendros e higueras para que sus flores blanquearan a los ojos de la princesa en cada equinoccio la falda de la sierra cordobesa. Por lo que la eclosión de las flores le permitiría ver en primavera todo lleno de níveo color alrededor del nuevo núcleo urbano de la Ciudad Brillantísima. Lo cierto es que aún se encuentran entre la vegetación de la sin igual Sierra Morena algún que otro vestigio de realidad a esta leyenda. La vida de la brillantísima Azahara de Abderramán al-Nasir, no fue larga, y tras su desaparición, el califa hizo tallar una estatua de su amada para que fuera colocada en la entrada de su ciudad resplandeciente símbolo de bienvenida y del amor que le tuvo.
   Indudablemente, sea verdad o no esta hermosa historia de amor, cosa  por la que no vamos a entrar en discusión; los principales motivos de la construcción de tan magnífico proyecto fueron de índole político-ideológico-social.
    Las crónicas de la época cuentan la magnificencia y suntuosidad que engalanaron sus muros y el gasto que supuso la ciudad acorde a ser, como se ha dicho, el centro político, económico, administrativo, religioso y social de todo el poder árabe de Occidente. Se conocen las fabulosas inversiones que se gastaron en su construcción, así como la brillantez y lujo de los materiales que se utilizaron y que se trajeron de los más remotos lugares, igualmente las manos de los más expertos maestros artesanos venidos de los confines del orbe, hicieron posible el sueño de un califa que quiso deslumbrar al mundo con su poder y su boato.
Y Medina Azahara fue conocida en los límites de la tierra allá donde las embajadas llegaran con las misivas del califa Abderramán. Y Córdoba se convirtió en el centro  político, económico administrativo, social, religioso y cultural de Al-Ándalus, un reino poderoso que controlaba la mayoría de la península Ibérica. Por lo que fue admirada, deseada, envidiada, temida…  Lo que propició necesariamente que Medina Azahara sobreviviera poco tiempo, pues su destino no tuvo más remedio que ir unido al de los avatares del califato cordobés.
Con el devenir del tiempo, cuando Hixem II  fue nombrado califa  siendo aún un niño de sólo once años de edad,  un funcionario, que había venido de Algeciras a Córdoba a estudiar jurisprudencia y literatura y que había ido ascendiendo en la escala del poder, consiguió el nombramiento de mayordomo, lo que en el sistema político de los reinos cristianos llamábamos valido.  Abi Amir Muhammad, quien se conoce en la historia como Almanzor y cuyo nombre es una castellanización del calificativo árabe con que él mismo se rebautizó tras una de sus muchas victorias guerreras: "al-Mansur bi-Allah" (el victorioso de Dios)
  Almanzor es uno de esos personajes históricos que va unido a la grandeza del califato cordobés por varias razones. Impulsó la última reforma de la gran Mezquita Aljama y ha trascendido al terreno del mito al quedar su huella grabada de manera aciaga y desagradable por su dureza como guerrero, con lo que se ganó campaña tras campaña la admiración del pueblo andalusí. Es precisamente por estas incursiones de castigo y devastación por las que Almanzor es recordado históricamente, todas ellas victoriosas, destacando en las que destruyó ciudades, tan emblemáticas para los reinos cristianos hispanos como León (984), Barcelona (985) Santiago de Compostela (997) Pamplona (999) y San Millán de la Cogolla (1002).
De haber seguido existiendo un Califato fuerte como el de las décadas centrales del siglo X, los reinos cristianos hubieran visto muy difícil su expansión al sur. Sin embargo, con su pronta desaparición en 1031 y la formación de los pequeños Reinos de Taifas, los castigados reinos cristianos pudieron recuperarse y en muy poco tiempo convertirse en una amenaza real para Al-Ándalus, que se culminaría con la toma de la emblemática ciudad de Toledo en 1085.
Pero dando un  corto paso atrás para retomar el hecho de que Hixem II,   fue obligado a abdicar en 1009, fecha del comienzo de la Fitna (guerra civil) y, aunque restaurado en el trono en 1010, ya no hubo manera de mantener un poder central, con la aparición de líderes golpistas que se hacían nombrar califas y que, si acaso, sólo duraban en el poder dos o tres meses.
Fue en el contexto de esta situación, cuando una de las muchas revoluciones del momento, en este caso de bereberes ayudados por el rey Sancho de Castilla y encabezados por Suleiman, al que erigieron como califa, produjo el comienzo de la destrucción de Medina Azahara. 
 Tan arrasada quedó que llegó a perderse hasta el lugar exacto de su emplazamiento y el recuerdo de su nombre que quedó como “Córdoba, la vieja”.  
La caída de la que fue capital indiscutible de Al-Ándalus, tomada por los ejércitos del rey Fernando III el Santo en 1236,  fue más que un símbolo que marcó el fin de la hegemonía del califato cordobés; fue la contundente realidad del principio de la supresión del Islam como fuerza política de relevancia en la Península Ibérica hasta erradicarlo totalmente con la conquista de Granada  por los Reyes Católicos en 1492.  




7 comentarios:

PEPE LASALA dijo...

Hola Laura, impresionante la entrada, conocía algo pero muy poquito, así que me ha venido muy bien para ilustrarme. Sabía también (según el mapa), que Zaragoza pertenecía al Califato, (de ahí me debe de venir la sangre andaluza), pues aquí han llegado a coexistir cinco culturas diferentes. Por cierto amiga, que ya queda muy poquito para ese tiempo que tanto nos gusta. Un fuerte abrazo desde el blog de la Tertulia Cofrade Cruz Arbórea.
http://tertuliacofradecruzarborea.blogspot.com/

thenewwilde dijo...

Oh, Almanzor. Cómo olvidarlo. Gracias a él hoy día la muralla está repartida en "trozos" por todas partes y la colegiata de San Isidoro fue saqueada. Ladrones... Eso sí, los muertos no se los llevaron xD En fin. Hace mucho que no leo nada de la época de la invasión musulmana, ya iba siendo hora de recordarla :)

Delia Lozano dijo...

Hermana sobresaliente en historia.jajaja.me encanta leer todo esto es apasionante y es todo un placer leerlo con tu espacial toque,aunque la historia es la que es y siempre será.Bueno ya intuyo que falta menos para empezar el 1º capítulo¿no?.

Miguel de la Torre Padilla dijo...

Buenos días Laura, que gran lección de historia, que profundiza en las raíces y el sentimiento del pueblo Andaluz, de nuestro pueblo, sepa Dios de donde nos viene la sangre inspiradora y creadora, se lo di a leer a Mario mi hijo y te aprobó, el es estudiante de historia. Bueno Laura te dejo deseándote una feliz semana, un abrazo

PEPE LASALA dijo...

Querida Laura, te deseo de todo corazón una Semana Santa llena de Fe, recogimiento y Oración. Que el Señor te bendiga en su Resurrección.
Un fuerte abrazo desde el blog de la Tertulia Cofrade Cruz Arbórea.
http://tertuliacofradecruzarborea.blogspot.com/

Alezeia dijo...

¿Y para cuando la historia? eh???

Esthervampire dijo...

Holaaa!! Siento mucho el retraso, ya estoy libre de mis ataduras literarias y puedo venir a leer y comentar tu texto introducción (el cual se agradece porque la mayoría de lo que has contado no lo sbaía XD). algo de eso me sonaba pero de lejos, la leyenda de Azahara y Abderramán III me ha encantado, qué bonito que la quisiera tanto como para hacer por ella todo eso, el detalle del efecto blanco fingiendo ser nieve es precioso =P Lo de la guerra y la final pérdida eso sí me sonaba del instituto pero nada, que me hacía falta un repaso para enterarme de ocmo fue la cosa porque oia campanas y no sabía donde XD. Esperando leer la historia y con una duda, ¿Qué es la perla de Qurtuba?? Un besote enorme y lo dicho, siento mucho el retraso!!

P.D: Qué tal van las ventas del Erasmus para Laura?? Espero que muy bien =D

¿Qué te atrae más de la novela y te hace disfrutar de ella? (puedes elegir más de una respuesta)

¿En que capítulo de la novela te enganchaste?

Save creative